Descubre los marcadores discursivos: aprende su función y uso en el lenguaje con ejemplos claros y prácticos. Así, aprenderás a mejorar tu comunicación.
¿Qué son los marcadores discursivos?
Los marcadores discursivos son palabras o expresiones que se utilizan para enlazar oraciones o párrafos, ayudando a organizar la información y guiar al lector a través del texto. Su función es hacer que el discurso sea más coherente y comprensible, dando fluidez y estructura al contenido.
Por ejemplo, «por otro lado», «sin embargo» o «en conclusión» son marcadores discursivos que se utilizan para indicar cambios de tema, contraste o resumen en un discurso. Al utilizarlos de manera efectiva, se pueden hacer los textos más memorables y fáciles de seguir para el lector.
Propiedades y características de los marcadores discursivos
Los marcadores discursivos son elementos clave en la redacción de discursos, ya que permiten conectar ideas y dar fluidez al texto. Son palabras o expresiones que ayudan a organizar la información, mostrar relaciones entre las ideas y marcar la estructura del discurso. Además, tienen la capacidad de enfatizar conceptos, introducir ejemplos o dar continuidad a la argumentación.
En la redacción de discursos, es fundamental utilizar adecuadamente estos marcadores para lograr coherencia y cohesión en el mensaje. A continuación, se presentarán algunas propiedades y características de los marcadores discursivos que te ayudarán a comprender su importancia en la redacción de discursos.
Punto de vista prosódico
En el estudio de la perspectiva prosódica de los marcadores discursivos, se analiza cómo elementos de la expresión oral, como el acento y la entonación, influyen en la comunicación. La entonación se refleja en la escritura a través del uso de signos de puntuación, cambios en el tono y la posición de los marcadores discursivos. Por ejemplo, la entonación ascendente al final de una oración puede reflejar una pregunta, mientras que la entonación descendente indica una afirmación.
Los marcadores discursivos pueden aparecer en distinto orden dentro del enunciado, lo que afecta la interpretación y el énfasis de la expresión oral. Por ejemplo, en la frase «he llegado tarde, pero no por mi culpa», el marcador «pero» modifica la interpretación de la información presentada.
Algunos ejemplos de marcadores discursivos que reflejan la perspectiva prosódica son «además», «sin embargo», «por otro lado» y «por supuesto», los cuales indican cambios de dirección en la conversación y enfatizan ciertos puntos. La prosodia en la escritura y la expresión oral es crucial para transmitir el significado y la intención del discurso.
Punto de vista morfológico
Los marcadores discursivos son invariables y pertenecen a diferentes categorías gramaticales, como interjecciones, adverbios y locuciones adverbiales. Por ejemplo, la interjección «bueno» es un marcador discursivo que expresa aprobación o conformidad en un discurso. En cuanto a los adverbios, «también» es un marcador discursivo que indica adición de información en un discurso. Por su parte, las locuciones adverbiales como «por supuesto» funcionan como marcadores discursivos que refuerzan la idea expresada en un discurso.
Estos marcadores discursivos pueden incidir en miembros del discurso que constituyen categorías léxicas y sintagmáticas muy diversas. Por ejemplo, en la frase «bueno, como ya te dije, también me gustaría agregar que, por supuesto, necesitamos estar preparados», los marcadores discursivos «bueno», «también» y «por supuesto» inciden en diferentes miembros del discurso, como verbos, pronombres y adjetivos, aportando matices de significado y coherencia en el discurso.
Punto de vista sintáctico
Los marcadores discursivos son elementos sintácticos que se integran a la oración para darle una función específica dentro del discurso. Pueden aparecer al comienzo, en medio o al final de la oración, dependiendo del énfasis que se quiera dar a la idea que introducen. Por ejemplo, «además», «por otro lado» o «en resumen» pueden aparecer en diferentes posiciones dentro de la oración.
La diferencia entre los marcadores discursivos y los adverbios que funcionan como complementos circunstanciales radica en que los primeros tienen la función de guiar la estructura del discurso, mientras que los adverbios simplemente añaden información sobre el verbo, el adjetivo o el adverbio al que modifican. Además, los marcadores discursivos y los adverbios no se coordinan entre sí ni admiten negación, ya que cumplen funciones diferentes dentro de la oración.
Punto de vista semántico
Desde un punto de vista semántico, estos marcadores no solo señalan la relación entre las distintas partes del discurso, sino que también aportan matices de actitud, modalidad y estructura discursiva. Su significado referencial se refiere a su función de conectar ideas y organizar la información, mientras que su significado subjetivo influye en la percepción del hablante y en la interpretación del mensaje por parte del receptor.
Punto de vista pragmático
Desde un punto de vista pragmático, los marcadores discursivos juegan un papel crucial en la comunicación, ya que ayudan a establecer la relación entre las partes del discurso y a guiar la interpretación del mensaje. Su correcta utilización permite al emisor expresar su punto de vista de manera más clara y efectiva, lo que enriquece la comunicación.
Tipos de marcadores discursivos
Los marcadores discursivos son elementos clave en la construcción de un discurso efectivo. Su uso adecuado puede marcar la diferencia entre un texto bien estructurado y coherente y uno confuso y poco claro. En este sentido, es importante conocer los diferentes tipos de marcadores discursivos y cómo utilizarlos de manera apropiada para mejorar la calidad de nuestro discurso. A continuación, explicaremos los distintos tipos de marcadores discursivos y su importancia en la comunicación escrita y oral.
1. Estructuradores de la información
Este tipo de marcadores ayudan a ordenar la información. Se dividen en:
Comentadores
Los marcadores discursivos funcionan como comentadores introduciendo nuevos comentarios en el discurso. Algunos tipos comunes incluyen «por ejemplo», «en otras palabras», «por cierto» y «además». Estos marcadores introducen ejemplos concretos para respaldar o ilustrar una idea o reformulan ideas previas para aclarar o enfatizar un punto. Además, operan como conectores entre segmentos textuales para mantener la cohesión del discurso.
Por ejemplo, el marcador «en otras palabras» introduce una reformulación de una idea previa, mientras que «por cierto» introduce un comentario adicional que no es esencial para la comprensión del mensaje principal.
Ordenadores, contrastadores y de causa-efecto
Algunos tipos de marcadores discursivos le dan orden a la frase, como «primero», «luego», "finalmente"; contraste, como «por otro lado», «en cambio», o causa-efecto, como «porque», «ya que» o «debido a».
Digresores
Los digresores son conectores que se utilizan para introducir comentarios laterales en un discurso, permitiendo agregar información relevante pero no esencial. Algunos ejemplos de conectores de digresión son «por cierto», «dicho esto», «en todo caso» o «a propósito».
Por ejemplo, en un discurso sobre la importancia del cuidado del medio ambiente, se podría utilizar un digresor como «a propósito, el uso de energías renovables es una alternativa viable para reducir la huella de carbono».
2. Conectores contraargumentativos
Los conectores contraargumentativos son fundamentales para vincular dos partes del discurso de manera que el segundo actúe como un supresor o atenuador de la conclusión a la que se podría llegar del primero. Estos conectores adversativos introducen una idea que contradice o limita la afirmación previa.
Algunos ejemplos de conectores adversativos son «sin embargo», «no obstante», «a pesar de» y «aunque». Estos conectores son clave para identificar el inicio de una idea que presenta una oposición a lo que se ha mencionado anteriormente en el discurso.
Por ejemplo, en un discurso sobre el impacto de las redes sociales en la sociedad, podríamos usar un conector adversativo para introducir un contraargumento: «Aunque las redes sociales han facilitado la comunicación a nivel global, sin embargo, también han generado problemas de adicción y aislamiento social».
3. Reformuladores
Los reformuladores son un tipo de marcadores discursivos cuya función es introducir una nueva formulación en el discurso. Son los siguientes:
Reformuladores explicativos
Los reformuladores explicativos son palabras o frases que se utilizan para aclarar o ampliar la información presentada en el discurso anterior. Por ejemplo, se puede utilizar «o sea» para redefinir una idea de manera más clara, «es decir» para explicar con otras palabras lo que ya se ha mencionado o «en otras palabras» para ofrecer una nueva perspectiva sobre la misma información.
Estos tipos de reformuladores explicativos son útiles para evitar confusiones y para asegurarse de que el público comprenda el mensaje de manera clara y precisa.
Reformuladores rectificativos
Los reformuladores rectificativos son marcadores de discurso que tienen como función corregir o mejorar una formulación incorrecta. En otras palabras, sustituyen un primer miembro del discurso considerado incorrecto por otro que lo mejora.
Por ejemplo, al usar «más bien» estamos indicando que queremos corregir una declaración o matizar una idea.
Reformuladores de distanciamiento
Los reformuladores de distanciamiento son herramientas lingüísticas que permiten al emisor alejarse del contenido expresado en el discurso, ya sea para matizarlo, suavizarlo o darle un tono más objetivo. Su función principal es la de introducir una nueva formulación que condiciona la prosecución del discurso, al tiempo que priva de pertinencia el miembro discursivo que le precede.
Por ejemplo, el uso de expresiones como «dicho de otro modo», «mejor dicho», «en resumen» o «en definitiva» cumple con la función de distanciar al emisor del contenido previamente expresado, ofreciendo una nueva formulación en la que se intenta resumir o clarificar la información.
Reformuladores recapitulativos
Los reformuladores recapitulativos sirven para presentar un miembro del discurso como una conclusión o recapitulación de otro miembro o una serie de ellos. Estos marcadores de discurso ayudan a reforzar la idea principal y a resumir lo que se ha dicho anteriormente. Por ejemplo, palabras como «para resumir» o «en conclusión» indican que se está llegando al cierre de un tema o argumento.
4. Operadores argumentativos
Los operadores argumentativos son herramientas que condicionan las posibilidades argumentativas en un discurso. Estos son:
Operadores de refuerzo argumentativo
Los operadores de refuerzo argumentativo son expresiones lingüísticas que se utilizan para reforzar o enfatizar un argumento, dándole más fuerza y claridad. Estos operadores condicionan las posibilidades argumentativas del discurso al resaltar la importancia de una idea o argumento particular. Por ejemplo, la expresión «en realidad» se utiliza para dar énfasis a una afirmación, destacando que lo que se está diciendo es la verdad o la realidad de la situación. Otro ejemplo es la frase «en el fondo», que sirve para resaltar lo que realmente se quiere transmitir, más allá de lo que se ha dicho superficialmente. Por último, el uso de «de hecho» se emplea para reforzar una declaración o afirmación, indicando que existe evidencia o datos concretos que respaldan el argumento.
Operadores de concreción
Los operadores de concreción son herramientas lingüísticas que se utilizan para darle precisión y especificidad a un texto. Por ejemplo, palabras como «específicamente», «en particular» y «concretamente» pueden utilizarse para enfocar en un punto específico dentro de un discurso más general.
5. Marcadores conversacionales
Los marcadores conversacionales son herramientas clave para mantener el seguimiento del discurso.
Marcadores iniciativos
Los marcadores iniciativos, como «bueno, para empezar», ayudan a iniciar una nueva idea o cambiar el tema en una conversación. Por ejemplo: «Bueno, para empezar, quiero hablar de la importancia de los discursos en la política».
Marcadores enfáticos
Los marcadores enfáticos, como «sin duda», sirven para enfatizar la importancia o certeza de una afirmación. Por ejemplo: «Sin duda, los discursos pueden influir en la opinión pública».
Marcadores aprobativos
Los marcadores aprobativos, como «exactamente», muestran acuerdo con lo que se acaba de decir. Por ejemplo: «Exactamente, los discursos son una herramienta poderosa para persuadir a la audiencia».
Marcadores afirmativos
Los marcadores afirmativos, como «claro que sí», ayudan a reforzar una afirmación previa. Por ejemplo: «Claro que sí, un buen discurso puede inspirar a la gente».
Marcadores comprobativos
Los marcadores comprobativos, como «de hecho», se utilizan para agregar evidencia o argumentos adicionales a la conversación. Por ejemplo: «De hecho, hay estudios que demuestran el impacto de los discursos en la sociedad».
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