lunes, 23 de marzo de 2026

Transforma formas simples en diseños sólidos: aprende a dibujar una mesa desde un cubo

Transforma formas simples en diseños sólidos: aprende a dibujar una mesa desde un cubo

Transformar un cubo en una mesa paso a paso: guía práctica para dibujar mobiliario en perspectiva

Dibujar mobiliario con precisión puede parecer complejo al principio, pero todo parte de una idea muy simple: las formas básicas. Por eso, este recurso descargable gratuito te propone un ejercicio fundamental: transformar un cubo en una mesa paso a paso. Una guía clara, práctica y accesible que te ayudará a entender cómo construir objetos tridimensionales desde cero.

En ilustración arquitectónica, empezar con estructuras geométricas no es una limitación, sino una ventaja. Es la base que permite desarrollar dibujos sólidos, coherentes y con sentido espacial. Este enfoque es clave en el curso Architectural Illustration and Imaginary Interiors with Fine Marker, donde se trabaja precisamente esta metodología para crear interiores creíbles y visualmente atractivos.

¿Por qué empezar con un cubo?

El cubo es una de las formas más importantes en el dibujo en perspectiva. A partir de él, puedes entender cómo funciona el volumen en el espacio y cómo se relacionan las caras visibles de un objeto.

Trabajar con un cubo te ayuda a:

-Comprender la profundidad y la orientación en perspectiva.
-Controlar proporciones de forma más intuitiva.
-Visualizar estructuras antes de añadir detalles.

Cuando dominas este tipo de formas simples, dibujar muebles más complejos deja de ser un reto abrumador y pasa a ser un proceso lógico. Una mesa, por ejemplo, no deja de ser una variación estructural de un volumen básico al que se le ajustan proporciones y se le añaden elementos.

Qué aprenderás con esta descarga

Esta guía está diseñada para acompañarte paso a paso en la construcción de un objeto tridimensional a partir de una base geométrica. A lo largo del proceso aprenderás a:
-Descomponer muebles en formas simples.
-Establecer líneas guía de perspectiva correctamente.
-Ajustar proporciones según el tipo de mobiliario.
-Definir estructura y soporte con claridad.

También trabajarás la variación de línea con rotulador fino para generar profundidad y aprenderás a mantener un proceso ordenado y fácil de replicar.
Más allá del resultado final, lo importante es interiorizar el proceso. Esta forma de trabajar te permitirá enfrentarte a cualquier objeto con mayor seguridad. Resumen paso a paso

El proceso comienza construyendo un cubo en perspectiva correcta, respetando las líneas de fuga y asegurando una base sólida.

A partir de ahí, se ajustan las proporciones para definir la altura de la mesa y el tamaño del tablero. Después se añaden las patas y la estructura de soporte, siempre manteniendo la lógica constructiva del objeto.
Una vez definida la forma, se refinan los contornos eliminando líneas innecesarias y clarificando el dibujo. Finalmente, se trabaja el grosor de línea y se añaden pequeños detalles de sombreado para aportar profundidad y mejorar la legibilidad del conjunto.

Por qué este ejercicio es clave para ilustración de interiores

Este tipo de ejercicio no es solo técnico, también transforma tu forma de pensar el dibujo. Practicar la construcción desde formas básicas te ayuda a:

-Mejorar tu conciencia espacial.
-Diseñar mobiliario con mayor coherencia.
-Representar interiores con más credibilidad.

Además, fomenta un enfoque más estructurado y profesional, en el que primero se entiende la forma antes de centrarse en los detalles. Este hábito es fundamental para avanzar en ilustración arquitectónica y desarrollar un lenguaje visual sólido.

Recuerda que, incluso los dibujos más complejos comienzan con formas simples. Dominar un cubo puede parecer básico, pero es la puerta de entrada a composiciones mucho más elaboradas.
Descarga la guía gratuita y practica este ejercicio paso a paso para mejorar tu comprensión de la perspectiva y el dibujo de mobiliario.

Si quieres profundizar en esta técnica y aplicarla a interiores completos, puedes explorar el curso completo de Ilustración Arquitectónica e Interiores Imaginarios con rotulador fino en Domestika.

martina_sunsanchez

viernes, 20 de marzo de 2026

Diseño inclusivo: claves para crear piezas accesibles y universales

Diseño inclusivo: claves para crear piezas accesibles y universales

Diseño Inclusivo: La Clave para Experiencias Universales y un Compromiso Indispensable

El diseño inclusivo ha dejado de ser una opción para convertirse en un compromiso indispensable para quienes crean productos, servicios o contenidos. Su relevancia actual no solo reside en cumplir normativas, sino en ofrecer experiencias que funcionen para la mayor diversidad posible de personas: niños, adultos mayores, personas con discapacidad visual o auditiva, o simplemente usuarios con diferentes habilidades y contextos.

A menudo, accesibilidad y diseño inclusivo se confunden. Mientras que la primera se enfoca en cumplir normas y estándares, el diseño inclusivo plantea una mirada más amplia: pensar en todas las personas desde el inicio del proceso creativo. Esto permite crear piezas estéticamente atractivas y funcionales para todos, sin recurrir a soluciones “parche” al final del proyecto.

En este artículo exploraremos qué es el diseño inclusivo, sus principios, cómo aplicarlo en la práctica, errores comunes y los beneficios que aporta tanto al usuario como a la marca.

¿Qué es el diseño inclusivo?

El diseño inclusivo es una filosofía y metodología que busca que cualquier producto o comunicación funcione para la mayor cantidad de personas posible, considerando diversidad de capacidades, contextos y necesidades. No se trata solo de accesibilidad física o digital, sino de equidad, empatía y flexibilidad.
Entre los principios básicos destacan:
Equidad: crear soluciones que sean justas y útiles para todos.
Flexibilidad: ofrecer opciones y adaptaciones según necesidades diversas.
Simplicidad: priorizar lo esencial, evitando complicaciones innecesarias.
Comprensión intuitiva: diseñar para que el usuario comprenda de forma natural cómo interactuar.

El diseño inclusivo comparte fundamentos con el diseño universal, que busca que los entornos y productos sean utilizables por cualquier persona sin necesidad de adaptación especial. Sin embargo, el enfoque inclusivo va más allá: implica cuestionar desde el inicio qué necesidades pueden ser invisibles y cómo integrarlas con creatividad y respeto. Claves prácticas para aplicar el diseño inclusivo

a) Legibilidad y tipografía
La elección tipográfica no es solo estética; impacta directamente en la comprensión. Para un diseño inclusivo:
Garantiza contrastes adecuados entre texto y fondo.
Respeta tamaños mínimos recomendados, evitando tipografías demasiado pequeñas.
Prioriza tipos de letra claras y un espaciado suficiente entre líneas y caracteres.

b) Color y contraste
El color no puede ser el único recurso para transmitir información:
Utiliza combinaciones con contraste suficiente.
Asegúrate de que la información crítica sea comprensible incluso en blanco y negro o para personas con daltonismo.

c) Lenguaje claro y accesible
El mensaje debe ser directo y comprensible:
Evita tecnicismos innecesarios.
Redacta frases cortas y precisas.
Presenta la información de manera jerárquica y estructurada.

d) Experiencia de usuario (UX)
Un diseño inclusivo se siente natural:
Navegación intuitiva: los usuarios deben poder interactuar sin frustración.
Pruebas con usuarios diversos: retroalimentación real permite detectar barreras invisibles.
Adaptabilidad a dispositivos: desde móviles hasta pantallas grandes, el contenido debe ser funcional y legible.

e) Diversidad en representación visual
La inclusión también se refleja en imágenes, ilustraciones y personajes:
Representa diferentes edades, géneros, capacidades y culturas.
Evita estereotipos y clichés que reduzcan la experiencia a un solo perfil de usuario. Errores comunes en diseño inclusivo
Incluso con buena intención, se pueden cometer fallos frecuentes:

Diseñar solo para el “usuario promedio”, ignorando la diversidad real.
Aplicar accesibilidad como añadido final, en lugar de integrarla desde el inicio.
Confundir minimalismo con claridad, reduciendo elementos pero no mejorando la comprensión.
Evitar estos errores aumenta la eficacia de cualquier proyecto y garantiza que la inclusión no sea superficial.

Beneficios del diseño inclusivo

Adoptar este enfoque aporta ventajas tangibles:
Mayor alcance y reputación: más personas pueden disfrutar y recomendar tus productos.
Mejora de experiencia para todos: no solo para colectivos específicos, sino para cualquier usuario.
Impulso a la innovación y creatividad: pensar en múltiples necesidades genera soluciones más inteligentes y originales. Diseñar con empatía es diseñar mejor. Integrar el diseño inclusivo no solo cumple normas o responde a tendencias: transforma la manera en que las personas interactúan con tu trabajo, haciendo que la experiencia sea más rica, equitativa y memorable.

Al revisar tus próximos proyectos, pregúntate: ¿he considerado la diversidad desde el inicio? Si la respuesta no es un sí rotundo, es momento de replantear tu enfoque.

Si quieres profundizar en cómo crear experiencias más inclusivas y efectivas, explora cursos de UX, branding con propósito o comunicación responsable. Descubre más aquí: Cursos de diseño en Domestika.

martina_sunsanchez

jueves, 19 de marzo de 2026

Tutorial Canva: Cómo crear cuestionarios interactivos en Canva para el aula (guía paso a paso)

Tutorial Canva: Cómo crear cuestionarios interactivos en Canva para el aula (guía paso a paso)

Descubre cómo usar las apps de Canva para educación y crear actividades interactivas, encuestas y cuestionarios para tu alumnado de forma fácil y visual.

Las herramientas digitales están transformando la forma en la que enseñamos y aprendemos. Hoy en día, plataformas como Canva permiten ir mucho más allá del diseño visual, ofreciendo funcionalidades clave para crear actividades educativas interactivas.

En este tutorial aprenderás cómo utilizar las apps de Canva para educación para diseñar cuestionarios interactivos, encuestas y dinámicas participativas para el aula. ¿Por qué usar Canva para crear actividades educativas?

Canva no solo sirve para diseñar presentaciones, también permite integrar elementos interactivos que fomentan la participación del alumnado.

Con herramientas como encuestas y cuestionarios, puedes:

  • Evaluar conocimientos en tiempo real

    Generar interacción en clase

    Recoger respuestas y estadísticas

    Adaptar el aprendizaje a un formato más dinámico

Esto convierte a Canva en una excelente opción para el aprendizaje activo. Cómo crear un cuestionario en Canva paso a paso

1. Añade una nueva página

Dirígete a tu presentación y crea una nueva diapositiva donde incorporarás la actividad.

2. Accede al apartado de “Elementos”

Dentro de Canva, entra en la sección de Elementos y busca la categoría de encuestas y cuestionarios.

3. Elige el formato de actividad

Puedes seleccionar entre:

  • Encuestas rápidas → ideales para obtener feedback inmediato

    Cuestionarios → perfectos para evaluar conocimientos

Personaliza tu cuestionario

Una vez seleccionado el formato, puedes:

  • Editar la pregunta (ej: “¿Cuál de estas afirmaciones es incorrecta?”)

    Añadir opciones de respuesta

    Marcar la respuesta correcta

    Cambiar colores y diseño visual

Estas opciones permiten adaptar el contenido a tu estilo y a las necesidades del aula. Configuración y evaluación

Una de las grandes ventajas de estas herramientas es su flexibilidad:

  • Puedes decidir si recoger el nombre del alumnado

    O mantener las respuestas en modo anónimo

    Acceder a resultados y estadísticas

Esto facilita tanto la evaluación como la creación de entornos participativos más cómodos para el alumnado. Lleva tus clases al siguiente nivel

El uso de herramientas digitales en educación como Canva permite transformar una clase tradicional en una experiencia interactiva.

Crear cuestionarios en Canva es una forma sencilla de:

  • Aumentar la participación

    Evaluar de forma dinámica

    Hacer el aprendizaje más visual y atractivo

Si quieres innovar en el aula, no te pierdas el curso de Rosa Liarte 'Diseña material educativo interactivo con Canva' en Domestika.

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Macramé moderno: de tradición artesanal a tendencia en decoración

Macramé moderno: de tradición artesanal a tendencia en decoración

Macramé: El Resurgir de una Técnica Ancestral en la Decoración Contemporánea.

El macramé es una técnica artesanal ancestral basada en el anudado de fibras, capaz de transformar simples hilos en piezas decorativas llenas de textura y personalidad. Durante siglos, ha sido utilizado para crear objetos funcionales y ornamentales, pero en los últimos años ha experimentado un notable resurgimiento.
Hoy en día, el macramé ha pasado de ser una práctica tradicional a convertirse en una tendencia destacada dentro del interiorismo contemporáneo. Este artículo propone un recorrido por sus orígenes, su evolución estética y su aplicación actual en la decoración, además de ofrecer claves prácticas para quienes deseen iniciarse en esta técnica.

Orígenes del macramé: tradición y simbolismo

El macramé tiene sus raíces en las culturas árabes del siglo XIII, donde los artesanos utilizaban nudos decorativos para rematar tejidos y crear flecos. A través del comercio y las rutas marítimas, esta técnica se expandió por Europa, especialmente durante la Edad Media y el Renacimiento.

Con el tiempo, el macramé se integró en distintos ámbitos: desde textiles domésticos hasta elementos decorativos en embarcaciones. Su versatilidad y bajo coste lo convirtieron en una práctica accesible y popular.

En el siglo XX, especialmente durante los años 60 y 70, el macramé vivió un auge ligado a movimientos contraculturales y artesanales. Este periodo sentó las bases para su revalorización actual dentro del universo DIY (hazlo tú mismo), donde lo hecho a mano cobra un nuevo significado.

El renacimiento del macramé en la decoración moderna
El resurgimiento del macramé en la actualidad está estrechamente vinculado a tendencias como el estilo boho, el wabi-sabi y la decoración natural. Estas corrientes valoran la imperfección, los materiales orgánicos y la conexión con lo artesanal.

Las redes sociales han desempeñado un papel clave en esta popularización, convirtiendo el macramé en un símbolo de creatividad accesible. Plataformas visuales han impulsado su difusión, mostrando desde pequeñas piezas decorativas hasta instalaciones de gran formato.

En cuanto a materiales, el macramé contemporáneo apuesta por fibras sostenibles como el algodón reciclado, el lino o el yute. También se incorporan tintes naturales, reforzando su vínculo con prácticas respetuosas con el medio ambiente. Cómo integrar el macramé en espacios contemporáneos

El macramé se adapta fácilmente a distintos estilos decorativos, especialmente cuando se utiliza con una mirada moderna y minimalista.
Tapices murales: aportan textura sin recargar el ambiente. Los diseños actuales tienden a líneas limpias y patrones geométricos.
Colgadores de plantas: ideales para interiores verdes y luminosos.
Lámparas de macramé: capaces de crear juegos de luz cálidos y envolventes.
Cabeceros tejidos en macramé: una opción original y acogedora para dormitorios.
La clave está en combinar el macramé con materiales naturales como la madera, el lino o la cerámica, logrando una estética equilibrada y contemporánea.

Consejos para empezar en macramé

Iniciarse en el macramé no requiere una gran inversión ni conocimientos previos, lo que lo convierte en una técnica ideal para principiantes.

Entre los nudos básicos más recomendados se encuentran el nudo plano, el nudo alondra y el nudo festón. Dominar estas técnicas permite crear una gran variedad de diseños.

En cuanto a herramientas, solo necesitarás cuerda o hilo, una superficie de trabajo (como una barra de madera) y tijeras. Opcionalmente, puedes usar un peine para dar acabado a los flecos.

Un buen primer proyecto puede ser un pequeño tapiz o un colgador de plantas. Son piezas relativamente sencillas que permiten practicar los nudos y obtener resultados visibles en poco tiempo. Para avanzar más rápido, es recomendable apoyarse en recursos formativos que expliquen paso a paso tanto la técnica como la composición de piezas. El macramé es mucho más que una tendencia decorativa: es una forma de conectar con lo manual, lo creativo y lo auténtico. Su capacidad para unir tradición y diseño contemporáneo lo convierte en una herramienta poderosa para personalizar espacios y expresar identidad.

Si te interesa explorar esta técnica y llevar tus creaciones al siguiente nivel, puedes profundizar en el curso online de Macramé en Domestika.

martina_sunsanchez

miércoles, 18 de marzo de 2026

Receta de bizcocho de mantequilla: base perfecta para tus pasteles decorados

Receta de bizcocho de mantequilla: base perfecta para tus pasteles decorados

Bizcocho de Mantequilla: La Base Perfecta para Pasteles Decorados

El bizcocho de mantequilla es una de las recetas clásicas de la repostería y una base imprescindible para muchos pasteles decorados. Su textura esponjosa, su sabor suave y su estructura firme lo convierten en el aliado perfecto para preparar tartas que después podrás rellenar, cubrir y decorar con diferentes técnicas.

A diferencia de otros bizcochos más ligeros, el bizcocho de mantequilla tiene la consistencia ideal para soportar capas de relleno y coberturas como el buttercream sin perder estabilidad. Por eso es una de las opciones más utilizadas en pastelería creativa y en tartas decoradas.

Si quieres aprender no solo a preparar esta base, sino también a transformarla en un pastel espectacular, puedes complementar esta receta con el curso Introducción a los pasteles decorados con buttercream, donde descubrirás paso a paso cómo montar, cubrir y decorar tus tartas con un acabado profesional.

¿Por qué elegir un bizcocho de mantequilla como base?

El bizcocho de mantequilla destaca por varias características que lo convierten en una base ideal para pasteles decorados.

En primer lugar, tiene una textura firme pero suave. Esto permite cortarlo en capas sin que se desmorone y facilita el montaje de tartas con rellenos.
También tiene un sabor neutro y equilibrado, lo que hace que combine perfectamente con distintos tipos de rellenos: crema, ganache, mermeladas o buttercream de diferentes sabores.

Por último, es una receta muy versátil. Puedes prepararla en distintos moldes, adaptarla para hacer capas finas o bizcochos altos, y aromatizarla con ingredientes como vainilla, cítricos o especias. Ingredientes

Para preparar un bizcocho de mantequilla clásico necesitarás:
• 200 g de mantequilla a temperatura ambiente
• 200 g de azúcar
• 4 huevos
• 200 g de harina de trigo
• 1 cucharadita de polvo de hornear
• 1 pizca de sal
• 2 cucharaditas de extracto de vainilla
• 50 ml de leche

Posibles sustituciones:

• Puedes usar leche vegetal (almendra, avena o soja) en lugar de leche convencional.
• La mantequilla sin lactosa funciona igual de bien en esta receta.
• Si prefieres un sabor diferente, puedes sustituir la vainilla por ralladura de limón o naranja.

Paso a paso de la receta

1. Preparación previa
Precalienta el horno a 170–180 °C y engrasa el molde con mantequilla o spray desmoldante. También puedes colocar papel de horno en la base para facilitar el desmoldado.

2. Batir mantequilla y azúcar
En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar durante varios minutos hasta obtener una mezcla clara, cremosa y esponjosa. Este paso es clave para conseguir una buena textura.

3. Añadir los huevos
Incorpora los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Esto ayudará a mantener la mezcla estable y bien emulsionada.

4. Incorporar ingredientes secos
En otro recipiente, mezcla la harina, el polvo de hornear y la sal. Añade estos ingredientes a la masa poco a poco, alternándolos con la leche.
Agrega también el extracto de vainilla y mezcla hasta obtener una masa homogénea.

5. Horneado
Vierte la mezcla en el molde preparado y hornea durante 35–45 minutos, dependiendo del tamaño del molde.
Para comprobar si está listo, introduce un palillo en el centro del bizcocho. Si sale limpio, el bizcocho está perfectamente cocido.

Consejos para un resultado perfecto

Para obtener un bizcocho de mantequilla con buena textura y estabilidad, ten en cuenta estos consejos:
No batas en exceso la masa una vez añadida la harina, ya que puede endurecer el bizcocho.
• Usa siempre ingredientes a temperatura ambiente, especialmente la mantequilla y los huevos.
• Evita abrir el horno durante los primeros 25 minutos de cocción para que el bizcocho no se hunda.

Una vez horneado, deja reposar el bizcocho unos 10–15 minutos en el molde antes de desmoldarlo. Después colócalo sobre una rejilla para que se enfríe completamente.
Si vas a utilizarlo para una tarta decorada, lo ideal es dejarlo reposar varias horas o incluso de un día para otro. Esto facilitará el corte y el montaje de las capas.
Para nivelarlo, utiliza un cuchillo largo o una lira pastelera y elimina la parte superior abombada.

Cómo utilizar este bizcocho en pasteles decorados

Una vez frío y nivelado, este bizcocho es perfecto para crear tartas decoradas.
Puedes cortarlo en dos o tres capas y rellenarlo con distintas combinaciones, como:
Buttercream de vainilla
Ganache de chocolate
Mermelada de frutas
Crema de mascarpone

Para cubrir el pastel, aplica primero una capa fina de buttercream llamada “capa recogemigas”. Después refrigera el pastel durante unos minutos y añade la capa final de crema para lograr un acabado liso.

Si estás empezando en la decoración de pasteles, trabaja con herramientas sencillas como espátulas y alisadores, y mantén el pastel bien frío para que el buttercream se mantenga firme.

El bizcocho de mantequilla es una receta básica que todo amante de la repostería debería dominar. Su sabor clásico, su textura equilibrada y su versatilidad lo convierten en la base perfecta para infinidad de tartas decoradas.

Si quieres dar el siguiente paso y aprender a transformar este bizcocho en pasteles decorados con acabados profesionales, puedes profundizar en estas técnicas en el curso Introducción a los pasteles decorados con buttercream, donde descubrirás todo el proceso paso a paso.

martina_sunsanchez

martes, 17 de marzo de 2026

Dibujar todos los días: qué cambia realmente después de 30 días

Dibujar todos los días: qué cambia realmente después de 30 días

El Reto de Dibujar 30 Días: ¿Un Hábito Transformador o Solo una Moda?

Durante los últimos años, el reto de dibujar todos los días durante 30 días se ha convertido en una práctica muy popular entre ilustradores, estudiantes de arte y personas que simplemente quieren mejorar su creatividad. La idea parece sencilla: dedicar un pequeño momento del día al dibujo y mantener esa constancia durante un mes.

Pero surge una pregunta inevitable: ¿realmente se nota un cambio en tan solo 30 días o es solo una moda creativa más?

La realidad es que un mes de práctica constante puede producir cambios más profundos de lo que parece. No solo se trata de mejorar técnicamente, sino de transformar la relación que tenemos con el proceso creativo. Dibujar a diario modifica la forma en que observamos, pensamos y tomamos decisiones visuales.

En este artículo analizamos qué cambios técnicos, mentales y creativos suelen aparecer después de un mes de dibujo diario y por qué este pequeño hábito puede tener un impacto mucho mayor del esperado.

Qué sucede durante los primeros días

Los primeros días suelen ser los más difíciles. Muchas personas comienzan el reto con entusiasmo, pero pronto aparecen algunas resistencias habituales.

Por un lado está la autocrítica inicial. Es común sentir que los dibujos no están a la altura de las expectativas o que el resultado no justifica el tiempo invertido. A esto se suma otro obstáculo frecuente: la dificultad para encontrar ideas. Cuando el reto exige dibujar todos los días, el cerebro debe generar conceptos constantemente, algo que al principio puede resultar agotador.

También aparece un reto práctico: encontrar tiempo en la rutina diaria. Incluso dedicar 10 o 15 minutos requiere reorganizar hábitos.

Sin embargo, tras unos días ocurre algo interesante: el acto de dibujar empieza a convertirse en un pequeño ritual. El cerebro deja de percibirlo como una tarea extraordinaria y comienza a integrarlo como parte natural del día. Cambios técnicos visibles

Después de dos o tres semanas, muchas personas empiezan a notar mejoras técnicas claras. Uno de los cambios más evidentes aparece en el trazo. La repetición diaria mejora el control de la línea, reduce la rigidez del dibujo y aporta mayor seguridad al movimiento de la mano.

También mejora la comprensión de proporciones y composición. Al dibujar constantemente, el ojo se vuelve más sensible a los equilibrios visuales: espacios negativos, tamaños relativos o distribución de elementos.

Otro avance importante es el desarrollo de memoria visual. El cerebro comienza a almacenar formas, gestos y estructuras que luego pueden recuperarse con mayor facilidad. Esto permite dibujar más rápido y con menos dependencia de referencias.
Con el tiempo, el proceso creativo también se vuelve más ágil: las decisiones gráficas se toman con mayor rapidez, lo que libera energía mental para experimentar. Cambios mentales y emocionales

Más allá de la técnica, los cambios más profundos suelen ser psicológicos.
Uno de los más importantes es la reducción del miedo a la hoja en blanco. Cuando dibujar se convierte en una actividad cotidiana, el inicio deja de ser intimidante.
También aumenta la confianza creativa. Al producir decenas de dibujos en pocas semanas, se hace evidente que no todos deben ser perfectos para tener valor. Este cambio de perspectiva reduce el perfeccionismo que muchas veces bloquea el proceso creativo.

Otro aspecto clave es la sensación de progreso tangible. Comparar los primeros dibujos con los últimos del reto permite observar mejoras reales, lo que refuerza la motivación para seguir practicando.

Cambios en el estilo personal

Con el paso de los días también empieza a aparecer algo más difícil de medir: una mayor claridad sobre el propio estilo. Al dibujar con frecuencia, se revelan preferencias visuales que antes pasaban desapercibidas. Tal vez se repiten ciertos temas, determinadas formas o una manera particular de simplificar los elementos.

Estos patrones recurrentes son la base de un lenguaje visual propio. No significa que el estilo esté completamente definido en 30 días, pero sí que comienza a tomar forma.
La práctica constante permite detectar qué recursos funcionan mejor y cuáles generan mayor satisfacción creativa. Consejos para mantener el hábito más allá de 30 días

Si el objetivo es que el reto tenga un impacto duradero, lo importante es mantener la práctica después del primer mes. Algunas estrategias pueden ayudar:

Dibujar poco pero de forma constante. Entre 10 y 20 minutos diarios suelen ser suficientes para mantener el hábito.
Alternar ejercicios técnicos con dibujo libre. Esto evita la monotonía y mantiene activa la curiosidad.
No compartir todo en redes sociales. Algunos dibujos pueden ser solo para experimentar sin presión externa.
Registrar el progreso. Guardar los dibujos en orden cronológico permite observar la evolución con el tiempo.

Después de 30 días, el cambio más importante no suele ser únicamente técnico. Lo verdaderamente transformador es la relación que se establece con el dibujo. Cuando dibujar deja de ser una actividad excepcional y pasa a formar parte del día a día, la creatividad se vuelve más accesible. El miedo disminuye, la curiosidad aumenta y el proceso se vuelve más natural.

Si te ha gustado este artículo también pueden interesarte estos cursos online de Dibujo en Domestika.

martina_sunsanchez

lunes, 16 de marzo de 2026

Luis Téllez-Tejeda, el maestro que hizo de la literatura infantil un lugar de asombro

Luis Téllez-Tejeda, el maestro que hizo de la literatura infantil un lugar de asombro

La literatura infantil y juvenil en México despide a una de esas voces que no solo escribían libros: también abrían puertas, despertaban preguntas y acompañaban a nuevas generaciones de lectores a mirar el mundo con más curiosidad.

Luis Téllez-Tejeda, también conocido como Pávido Návido, falleció el 11 de marzo de 2026 a los 43 años, según confirmaron distintas instancias culturales vinculadas a la UNAM. Hablar de Luis Téllez-Tejeda es hablar de un escritor, profesor de literatura infantil, guionista y promotor cultural que dedicó buena parte de su vida a investigar, potenciar y difundir los libros para niños y niñas. Durante más de quince años trabajó alrededor de la creación, la enseñanza y la mediación lectora, combinando la escritura con cursos, talleres y colaboraciones en múltiples espacios culturales.

Nacido en Naucalpan en 1983, estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Su trayectoria fue amplia y generosa: fue poeta, cronista, editor y guionista; impartió talleres de creación literaria y colaboró activamente en proyectos de fomento lector, especialmente enfocados en la infancia y la juventud.

Su obra transitó entre la poesía, la literatura infantil y la divulgación cultural. Publicó títulos como Media tarde, Busca otro amor. Poemas norteños y de ruptura, Soñar tu insomnio. Caja de costura y Coctel de frutas; en literatura infantil destacan Morinia, ciudad de la memoria y El botón de Prudencio. Más recientemente, la Revista de la Universidad lo presentaba también como autor de Sopa de verduras y Quise.

Bajo el seudónimo de Pávido Návido construyó una voz singular, profundamente ligada a la cultura popular, a la poesía y a una forma muy viva de entender la literatura. Su perfil no se limitó a la escritura: participó en iniciativas de promoción lectora, colaboró en publicaciones culturales y desarrolló contenidos dirigidos a públicos infantiles, incluyendo guiones para televisión. Quienes enseñan literatura infantil saben que no basta con conocer libros: hay que saber tender puentes entre la imaginación y la experiencia cotidiana. Ese parece haber sido uno de los grandes dones de Luis Téllez-Tejeda. Su manera de observar el mundo —desde los libros científicos, los diccionarios, la vida diaria y aquello que se esconde detrás de lo aparentemente simple— habla de una sensibilidad que convirtió la curiosidad en método y la imaginación en una forma de conocimiento. Esa mirada, más que una anécdota biográfica, fue una declaración de principios sobre cómo acercarse a la escritura para las infancias.

También deja huella en el terreno de la formación. En Domestika se presentaba como un autor comprometido con ayudar a otras personas a escribir para el público infantil, compartiendo herramientas creativas, reflexión y oficio. Esa faceta docente amplificó su legado: no solo creó obra, también sembró posibilidades en quienes buscaban aprender a contar mejor para niñas y niños.

Su partida deja un vacío doloroso, pero también una obra y una labor cultural que permanecen. Permanecen en sus poemas, en sus libros para infancias, en sus talleres, en sus colaboraciones editoriales y en todas las personas a las que ayudó a descubrir que la literatura infantil no es un género menor, sino un territorio inmenso donde la imaginación, la memoria y el lenguaje pueden transformar la manera en que habitamos el mundo.
Recordar a Luis Téllez-Tejeda es recordar a un maestro que entendió que escribir para niños y niñas exige profundidad, juego, inteligencia y ternura. A alguien que hizo de la lectura una invitación a mirar más allá de lo evidente. Y a una voz que, aunque hoy nos falte, seguirá resonando allí donde un libro abra una pregunta, una imagen o una emoción nueva en la imaginación de un lector joven.

Descansa en paz, Luis Téllez-Tejeda. Gracias por defender la literatura como asombro, como encuentro y como semilla.

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